miércoles, 8 de abril de 2015

Carlos Meins : Maestro cervecero en Santander, Madrid y Bilbao

Esta nueva entrada en mi blog está dedicada a un maestro cervecero de origen alemán que comenzó su andaduda profesional en Santander y la terminó en Bilbao, y al que ya me he referido en dos entradas anteriores del blog relativas a las primeras etiquetas de cerveza conocidas de Bilbao y a las cervecerias con locales al aire libre para venta de las cervezas de su elaboración.

De Carl Friedrich Meins y Hames pocos datos sabemos ; al parecer nació en 1859 en Badstatten (Alemania) y trabajó como maestro cervecero en la fábrica de “La Cruz Blancaen Santander bajo las órdenes de Enrique Meng entre 1880 y 1887. Esta fábrica se instala en 1860 en la zona de San Fernando de Santander,  ubicada entre las calle de Cisneros y la calle de San Fernando, perteneciendo a Matossi, Franconi y Cía., empresarios de origen suizo de los que toma su símbolo: una cruz griega blanca sobre fondo rojo (como la bandera del país helvético). En 1878 "La Cruz Blanca" introduce nuevas tecnologías en la fábrica, pasando a pertenecer a Meng y Cía., formando la Sociedad en Comandita domiciliada en Porchiavo, Suiza con la razón social “E. Meng y Compañía” y el nombre a título comercial “La Cruz Blanca”. Es en esta última etapa cuando Meins trabaja para la empresa santanderina.

Anuncio de 1885
                                             
En 1887 Carlos Meins reside entre Madrid y Bilbao y en ese año solicitó  permiso de elaboración de cervezas, y una marca de fábrica para distinguir cervezas, bebidas gaseosas, hielo artificial y levadura prensada. Consistía dicha marca en una circunferencia con una cabeza de toro en el centro y la denominación de “Marca de fábrica” en la parte superior do la circunferencia, y la de “Depositada” en la inferior. Dicha solicitud de marca de fábrica fue presentada en Madrid por Ricardo de Murguialday y Cobeña, en representación de Meins. Aquí empieza su andadura profesional en la capital de España, que sería bastante breve.

Membrete con la marca de fábrica concedida en 1887


En ese mismo año de 1887 estableció en Madrid una fábrica, bajo la denominación de “Cervecería de Carlos Meins” en el Camino del Pardo, 7 y el despacho central en la Plaza de S. Martín, 3 y en la Travesía de Trujillos, nº 1.  El 17 de enero de 1888 se constituyó “Carlos Meins y Cía, S. C.”, con un capital social de 60.000 pesetas[1]. Dicha sociedad en comandita tenía como objeto la “Explotación de cervezas, bebidas gaseosas, hielo artificial y levadura prensada”, siendo Meins el administrador y contando con varios socios con aportaciones diferentes de capital a la compañía: Carlos Federico Meins (10.000 ptas.), Carlos Julio Riensch (Ingeniero alemán, 3.000 ptas), Félix Falkienstein (Comisionista alemán, 3.000 ptas.), Otto Neussel (cartógrafo, geógrafo, dibujante y litógrafo alemán, 3.000 ptas), Ernesto Gersiepen (comerciante alemán, 2.000 ptas), Óscar Wellaner (dependiente suizo, 1.000 ptas), Juan Leapardini (fondista italiano, 3.000 ptas), Mario Fernández (abogado español, 15.000 ptas), José González (empleado español, 15.000 ptas), Manuel Puelle (comerciante español, 1.000 ptas), Eustaquio Aparicio (comerciante español, 2.000 ptas.) y Eugenio Geider (2.000 ptas.).

"El Liberal", 12 de febrero de 1887



En el Archivo de la Villa de Madrid se conserva el expediente datado en 1887 para “montar una fábrica de cervezas con arreglo a los adelantos conocidos hasta el día en Alemania”. Meins solicitó licencia presentando plano y características de la fábrica a instalar realizado todo por el maestro de obras Robustiano Godínez. La conservación y conocimiento de este expediente es sumamente interesante para poder estudiar la tipología de estas fábricas de cerveza, sus elementos constitutivos, procedimientos de fabricación, energía utilizada y otros elementos imprescindibles en esta industria.  Esta fábrica tenía las siguientes dependencias en una sola planta y sótano: En primer lugar dos entradas, una principal con verja, y otra de servicio, lateral, más pequeña, donde se encontraba el despacho al por menor de la cerveza ; a continuación dos patios, uno de 24 metros de largo por 16 metros de ancho, al que daban las restantes dependencias ; el segundo patio era el de la noria para el agua, pozo y desagüe, además de dos estanques de agua con bomba y otro espacio que quedaba ocupado por el acceso al sótano y almacén a través de una escalera. El sótano y el almacén estaban próximos y comunicados, quedando el tostador entre ambos independiente y aislado. Junto al patio de la noria aparecía un local en proyecto para la caldera y tina de cocimiento. En la planta principal se encontraba, de espaldas a los estanques y patio de la noria, la caldera y tina de cocimiento de prueba. Finalmente en uno de los extremos de la propiedad y junto al patio grande se incorpora un gran espacio proyectado para bodegas. La licencia para la construcción de la fábrica se concedió con fecha de 1 de abril de 1887.

Membrete de 1889

En cuanto a las marcas de cerveza comercializadas, una de ellas tenía la marca “Cerveza Imperial”, de la que conocemos su etiqueta y la otra “Salvator”. En 1888 es galardonado en la Exposición Universal de Barcelona con una medalla de plata por sus cervezas y ese mismo año en Bruselas obtiene una de oro ; al año siguiente obtuvo en la Exposición Universal de París una medalla de plata.

Única etiqueta conocida de Meins en Madrid

No sabemos apenas nada de la actividad desarrollada en Madrid por la empresa Carlos Meins y Compañía, pero la misma se aglutinó en torno a los años 1888 y 1891. En diciembre de 1889 Meins cede poderes a Otto Neussel para que pueda dirigir la sociedad por su precario estado de salud. En junta general celebrada el 9 de abril de 1891 se acuerda por unanimidad la disolución y liquidación de la sociedad fundándose en la marcha de Carlos Meins, que se afinca definitivamente en Bilbao, y en años posteriores, recobrado al parecer de sus dolencias, inicia en la capital vizcaína una nueva andadura profesional. 

En Bilbao la actividad industrial y comercial desarrollada por Carlos Meins fue muy intensa a partir de 1894. Primeramente estableció una fábrica de cerveza, ubicada en la calle Fueros nº 10, al lado de la Plaza Nueva, en pleno Casco Viejo bilbaino, en la que además de elaborarla se vendía el género al por mayor y menor. En 1895 instala la fábrica en la finca Escurza Mayor, en el barrio de Zugastinovia, concretamente en el término de Iturrigorri, manteniendo el puesto de venta en la calle Fueros. En 1896 traslada nuevamente la fábrica, esta vez a la finca La Cerca en Alameda de San Mamés, que también contaba de jardines para su venta y consumo. En años sucesivos la fábrica cambió en numerosas ocasiones de locales ; en 1899 estuvo en la calle Autonomía y posteriormente, en 1904, en la Plaza de La Casilla y en 1908 en el alto de Basurto, cerca del monte Cobetas, lugar en el que permanecería hasta su cierre hacia 1920. En 1898 regentaba una cervecería-café en la calle Barrencalle, nº 34-36 y en 1903 abrió además una cervecería en la Plaza Nueva, junto al café Suizo. Pero además de la fabricación y venta de cervezas, que incluso servía a domicilio, también se dedicó a la venta de  licores, refrescos y vinos finos en 1895 en un local de la calle Conde Mirasol nº1. Además ya desde 1897 contaba con dos sucursales fuera de Bilbao para la venta y consumo de sus cervezas, una en Baracaldo, en el barrio de El Desierto, frente a los Altos Hornos, en la que había además un jardín recreativo y otra en Erandio en su barrio de El Desierto, que contaba con salón aparte para reuniones. Es curioso citar en este punto que Otto Neussel, socio que fue de Meins en Madrid, también se afincaría en un municipio cercano a Bilbao, en el barrio de El Desierto, en Erandio, donde regentaría “La Cervecería Internacional” (seguramente la sucursal antes citada) en 1899 ; extraña que siendo su profesión la de litógrafo y geógrafo, que al menos la había desarrollado en Madrid desde 1875, destacando entre sus obras el “Atlas Geográfico Universal”, editado en 1877 en Madrid, del que era el dibujante de los mapas y que además fue corresponsal de varios periódicos alemanes en Madrid, se trasladara a Bilbao y acabara siendo el dueño de dicho local cervecero.

Anuncio de 1897
Anuncio de 1899
Membrete de 1897

Membrete de 1908

En 1894 solicitó una marca de fábrica para distinguir cervezas, bebidas gaseosas, aguardientes, licores y levadura prensada bajo la denominación de “Vascongada” ; con la que denominaría a una de sus cervezas y también bautizaría ese  mismo año a su “Cervecería Vascongada”, que posteriormente se denominaría “Cervecería del Toro”.
Marca de fábrica solicitada en 1894
En 1895 Carlos Meins solicitó autorización municipal para insertar el escudo de la villa de Bilbao en las etiquetas de las botellas de sus licores, cervezas y gaseosas, pero le sería denegada por el Ayuntamiento.

Etiqueta solicitada en 1895 (denegada)
Hasta 1897 la única marca de cerveza fabricada era la denominada ”Vascongada”, al estilo de Munich, que se vendía al por menor a 20 céntimos el bock y a 60 céntimos la jarra, tanto en el despacho de la calle Fueros como en los jardines de la Alameda de San Mamés, que contaban con instalaciones recreativas diversas (conciertos incluidos) e incluso con luz eléctrica, en los que, además de venderse cerveza, se ofrecían otras bebidas y sándwiches de jamón y salchichón a 25 céntimos.

Anuncio de 1895
Anuncio de 1896

En 1898 registra las marcas “Salvavida estomacal” y “Toro” como marcas comerciales de cerveza ; la última consistía en dos círculos con la inscripción Cervecería Vascongada en la parte superior y en la inferior otra que decía Carlos Meins, Bilbao; en la parte izquierda y entre los dos círculos existía un escudito de las cuatro Provincias Vascongadas, y otro a la derecha que representaba el escudo de Vizcaya; en el centro del circulo interior se veía la marca del toro, y en su parte superior se leía la palabra Toro, así como en la parte inferior se leía también Marca depositada.



De esa última marca registrada derivan las primeras etiquetas de cerveza conocidas en Bilbao, que introdujeron algunas modificaciones, como fue introducir otro círculo exterior a la misma, incluyendo en el mismo el tipo de cerveza y “Cerveza marca Toro” y el número de teléfono de la fábrica. 




Los tipos de cerveza que elaboró a partir de 1898 con la denominación de marca “Toro” fueron Bull-Stout (cerveza concentrada o doble), Bull-Ale (cerveza inglesa), Bull-Beer (cerveza tipo Pilsen) y Münchener Bullbräu (cerveza Munich). Sus precios al por mayor en 1900 eran de 6 pesetas la docena de medias botellas de cerveza concentrada y 4,50 pesetas la docena de botellas grandes y de 2,50 la docena de medias botellas del resto de tipos de cervezas ; en cuanto a la venta al por menor en sus locales sus precios eran de 10 céntimos el vaso, 20 el bock, 75 la botella  y a peseta la jarra grande. Además elaboraba limonada y champagne con la misma marca “Toro”, cuyos precios al por menor eran de 10 y 75 céntimos el vaso.

El marketing cervecero tiene uno de sus precursores en Bilbao en la Fábrica de cervezas Vascongada de Carlos Meins. En 1894 solicitó al Ayuntamiento permiso para instalar en su local de la calle Fueros un cartel anunciador de su establecimiento cervecero, e insertó anuncios en la prensa local. En 1895 asimismo inició la publicidad callejera de sus cervezas con anuncios en varias farolas y en 1898 obsequió a sus clientes con la edición especial de un plano de la villa; en su publicidad hacía especial referencia a que la ciencia médica recomendaba la cerveza como uno de los mejores digestivos, que corregía los dolores del estómago y excitaba el apetito. También es curiosa la Tarjeta postal que editó con publicidad de la fábrica. Anuncios de cerveza en Bilbao aparecieron también en la prensa local, en rótulos en las fábricas y establecimientos de venta, en el  Café de Murga, en la calle Hurtado de Amézaga, en el que presidía el mostrador un gran anuncio de la Cervecería Vascongada que constaba de un círculo concéntrico en cuyo interior aparecía la cabeza de un astado  bajo el cual se podía leer: “Bull Ale-Cerveza Inglesa Marca Toro”.









Es curioso el hecho que desde 1905 y hasta 1919 Carlos Meins  insertara varios anuncios en la prensa de Bilbao y madrileña ofreciendo sus conocimientos en la fabricación, instalación y reparación de fábricas de cerveza.
Anuncio de 1905 en Bilbao

Anuncio de 1911 en Bilbao

Anuncio de 1908 en Madrid

La trayectoria empresarial cervecera de Carlos Meins terminaría sobre 1920, cuando ya habían iniciado su producción las fábricas de La Vizcaína y La Cervecera del Norte, fundadas ambas en 1912 y que comenzaron a elaborar cervezas a mediados de 1913. Meins ya había reorientado sus negocios hacia la construcción de viviendas, entre ellas un grupo de casas baratas para obreros en los terrenos que había comprado en la zona de la carretera de Castrejana a Valmaseda, antes ocupados por su última fábrica de cerveza, como fueron las viviendas de la Sociedad Campos Bellavista en la carretera de Castrejana en 1924, de la cual fue administrador.



Los únicos datos personales que sabemos de Carlos Meins es que estuvo casado con Lucia Lew, y al menos tuvieron un hijo llamado Guillermo, nacido en 1901.

Esta es la pequeña historia de un casi desconocido maestro cervecero alemán, que tuvo una importante trayectoria profesional en diversos puntos de la geografía española y que acabaría en Bilbao, ciudad que le acogió y en la que supo introducir muchos de los elementos de lo que con el tiempo hemos conocido como marketing cervecero. 




[1] Fuente: Registro mercantil de Madrid: libro 5, folio 11

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