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sábado, 18 de julio de 2026

12 años de la presentación de las nuevas cervezas de LA SALVE

 

Coincidiendo con el 12º aniversario del lanzamiento de las nuevas cervezas de La Salve, ayer se presentó en la terraza de la Torre BAT la edición especial de la cerveza LA SALVE para la próxima Aste Nagusia y su nueva etiqueta conmemorativa. El artista gráfico Tomás Ondarra ha creado la etiqueta para los botellines de la edición especial.

La nueva cerveza y su etiqueta conmemorativa de la Aste Nagusia 2026


Jon Ruigómez, Itziar Urtasun, Eduardo Saiz Lekue y Eriz Sainz


Isidro Elezgarai, Miren González de Mendialdua, Paula Garagalza, el autor de este Blog, Beatriz Marco y José Marí Amantes


Hay que recordar que la producción de dicha cerveza histórica de Bilbao se remonta a 1886, cuando José Schumann fundó una fábrica junto a la ría, en el recodo conocido como La Salve y que su producción finalizó en 1978, y 36 años después volvió a renacer de la mano de Eduardo Saiz y Jon Ruiz.

Botellas presentadas en 2014


Hoy es un referente de la producción de cerveza en el País Vasco y se afianza día a día a nivel nacional. El autor de este Blog ha colaborado con dicha empresa desde el primer momento y les ha proporcionado toda la información histórica de la marca de la que disponía. Con esta entrada en el Blog reafirmo mi colaboración con La Salve para recuperar la memoria de la historia cervecera de la villa de Bilbao.





miércoles, 8 de abril de 2015

Carlos Meins : Maestro cervecero en Santander, Madrid y Bilbao



Esta nueva entrada en mi blog está dedicada a un maestro cervecero de origen alemán que comenzó su andaduda profesional en Santander y la terminó en Bilbao, y al que ya me he referido en dos entradas anteriores del blog relativas a las primeras etiquetas de cerveza conocidas de Bilbao y a las cervecerias con locales al aire libre para venta de las cervezas de su elaboración.

De Carl Friedrich Meins y Hames pocos datos sabemos ; al parecer nació en 1859 en Badstatten (Alemania) y trabajó como maestro cervecero en la fábrica de “La Cruz Blanca” en Santander bajo las órdenes de Enrique Meng entre 1880 y 1887. Esta fábrica se instala en 1860 en la zona de San Fernando de Santander,  ubicada entre las calle de Cisneros y la calle de San Fernando, perteneciendo a Matossi, Franconi y Cía., empresarios de origen suizo de los que toma su símbolo: una cruz griega blanca sobre fondo rojo (como la bandera del país helvético). En 1878 "La Cruz Blanca" introduce nuevas tecnologías en la fábrica, pasando a pertenecer a Meng y Cía., formando la Sociedad en Comandita domiciliada en Porchiavo, Suiza con la razón social “E. Meng y Compañía” y el nombre a título comercial “La Cruz Blanca”. Es en esta última etapa cuando Meins trabaja para la empresa santanderina.

Anuncio de 1885
                                             
En 1887 Carlos Meins reside entre Madrid y Bilbao y en ese año solicitó  permiso de elaboración de cervezas, y una marca de fábrica para distinguir cervezas, bebidas gaseosas, hielo artificial y levadura prensada. Consistía dicha marca en una circunferencia con una cabeza de toro en el centro y la denominación de “Marca de fábrica” en la parte superior do la circunferencia, y la de “Depositada” en la inferior. Dicha solicitud de marca de fábrica fue presentada en Madrid por Ricardo de Murguialday y Cobeña, en representación de Meins. Aquí empieza su andadura profesional en la capital de España, que sería bastante breve.

Membrete con la marca de fábrica concedida en 1887


En ese mismo año de 1887 estableció en Madrid una fábrica, bajo la denominación de “Cervecería de Carlos Meins” en el Camino del Pardo, 7 y el despacho central en la Plaza de S. Martín, 3 y en la Travesía de Trujillos, nº 1.  El 17 de enero de 1888 se constituyó “Carlos Meins y Cía, S. C.”, con un capital social de 60.000 pesetas[1]. Dicha sociedad en comandita tenía como objeto la “Explotación de cervezas, bebidas gaseosas, hielo artificial y levadura prensada”, siendo Meins el administrador y contando con varios socios con aportaciones diferentes de capital a la compañía: Carlos Federico Meins (10.000 ptas.), Carlos Julio Riensch (Ingeniero alemán, 3.000 ptas), Félix Falkienstein (Comisionista alemán, 3.000 ptas.), Otto Neussel (cartógrafo, geógrafo, dibujante y litógrafo alemán, 3.000 ptas), Ernesto Gersiepen (comerciante alemán, 2.000 ptas), Óscar Wellaner (dependiente suizo, 1.000 ptas), Juan Leapardini (fondista italiano, 3.000 ptas), Mario Fernández (abogado español, 15.000 ptas), José González (empleado español, 15.000 ptas), Manuel Puelle (comerciante español, 1.000 ptas), Eustaquio Aparicio (comerciante español, 2.000 ptas.) y Eugenio Geider (2.000 ptas.).

"El Liberal", 12 de febrero de 1887



En el Archivo de la Villa de Madrid se conserva el expediente datado en 1887 para “montar una fábrica de cervezas con arreglo a los adelantos conocidos hasta el día en Alemania”. Meins solicitó licencia presentando plano y características de la fábrica a instalar realizado todo por el maestro de obras Robustiano Godínez. La conservación y conocimiento de este expediente es sumamente interesante para poder estudiar la tipología de estas fábricas de cerveza, sus elementos constitutivos, procedimientos de fabricación, energía utilizada y otros elementos imprescindibles en esta industria.  Esta fábrica tenía las siguientes dependencias en una sola planta y sótano: En primer lugar dos entradas, una principal con verja, y otra de servicio, lateral, más pequeña, donde se encontraba el despacho al por menor de la cerveza ; a continuación dos patios, uno de 24 metros de largo por 16 metros de ancho, al que daban las restantes dependencias ; el segundo patio era el de la noria para el agua, pozo y desagüe, además de dos estanques de agua con bomba y otro espacio que quedaba ocupado por el acceso al sótano y almacén a través de una escalera. El sótano y el almacén estaban próximos y comunicados, quedando el tostador entre ambos independiente y aislado. Junto al patio de la noria aparecía un local en proyecto para la caldera y tina de cocimiento. En la planta principal se encontraba, de espaldas a los estanques y patio de la noria, la caldera y tina de cocimiento de prueba. Finalmente en uno de los extremos de la propiedad y junto al patio grande se incorpora un gran espacio proyectado para bodegas. La licencia para la construcción de la fábrica se concedió con fecha de 1 de abril de 1887.
 
 

Membrete de 1889



En cuanto a las marcas de cerveza comercializadas, una de ellas tenía la marca “Cerveza Imperial”, de la que conocemos su etiqueta, "Salvator” y la "Cerveza del Toro". También parece que existió una denominada "Cerveza fuerte", tal y como atestigua una antigua etiqueta conservada. En 1888 es galardonado en la Exposición Universal de Barcelona con una medalla de plata por sus cervezas y ese mismo año en Bruselas obtiene una de oro ; al año siguiente obtuvo en la Exposición Universal de París una medalla de plata.

Etiquetas conocidas de Meins en Madrid


No sabemos apenas nada de la actividad desarrollada en Madrid por la empresa Carlos Meins y Compañía, pero la misma se aglutinó en torno a los años 1888 y 1891. En diciembre de 1889 Meins cede poderes a Otto Neussel para que pueda dirigir la sociedad por su precario estado de salud. En junta general celebrada el 9 de abril de 1891 se acuerda por unanimidad la disolución y liquidación de la sociedad fundándose en la marcha de Carlos Meins, que se afinca definitivamente en Bilbao, y en años posteriores, recobrado al parecer de sus dolencias, inicia en la capital vizcaína una nueva andadura profesional. 

Fotografía inédita de trabajadores de la fábrica de Meins en Madrid, un carro con publicidad, barriles y botellas de cerveza de su elaboración. Madrid, hacia 1890. Colección particular ; cedida para su reproducción en este Blog gracias a la intermediación de Joan "Lyado" Rubio


En Bilbao la actividad industrial y comercial desarrollada por Carlos Meins fue muy intensa a partir de 1894. Primeramente estableció una fábrica de cerveza, ubicada en la calle Fueros nº 10, al lado de la Plaza Nueva, en pleno Casco Viejo bilbaino, en la que además de elaborarla se vendía el género al por mayor y menor. En 1895 instala la fábrica en la finca Escurza Mayor, en el barrio de Zugastinovia, concretamente en el término de Iturrigorri, manteniendo el puesto de venta en la calle Fueros. En 1896 traslada nuevamente la fábrica, esta vez a la finca La Cerca en Alameda de San Mamés, que también contaba de jardines para su venta y consumo. En años sucesivos la fábrica cambió en numerosas ocasiones de locales ; en 1899 estuvo en la calle Autonomía y posteriormente, en 1904, en la Plaza de La Casilla y en 1908 en el alto de Basurto, cerca del monte Cobetas, lugar en el que permanecería hasta su cierre hacia 1920. En 1898 regentaba una cervecería-café en la calle Barrencalle, nº 34-36 y en 1903 abrió además una cervecería en la Plaza Nueva, junto al café Suizo. Pero además de la fabricación y venta de cervezas, que incluso servía a domicilio, también se dedicó a la venta de  licores, refrescos y vinos finos en 1895 en un local de la calle Conde Mirasol nº1. Además ya desde 1897 contaba con dos sucursales fuera de Bilbao para la venta y consumo de sus cervezas, una en Baracaldo, en el barrio de El Desierto, frente a los Altos Hornos, en la que había además un jardín recreativo y otra en Erandio en su barrio de El Desierto, que contaba con salón aparte para reuniones. Es curioso citar en este punto que Otto Neussel, socio que fue de Meins en Madrid, también se afincaría en un municipio cercano a Bilbao, en el barrio de El Desierto, en Erandio, donde regentaría “La Cervecería Internacional” (seguramente la sucursal antes citada) en 1899 ; extraña que siendo su profesión la de litógrafo y geógrafo, que al menos la había desarrollado en Madrid desde 1875, destacando entre sus obras el “Atlas Geográfico Universal”, editado en 1877 en Madrid, del que era el dibujante de los mapas y que además fue corresponsal de varios periódicos alemanes en Madrid, se trasladara a Bilbao y acabara siendo el dueño de dicho local cervecero.

Anuncio de 1896

Anuncio de 1897
Anuncio de 1899
Membrete de 1897

Membrete de 1908

En 1894 solicitó una marca de fábrica para distinguir cervezas, bebidas gaseosas, aguardientes, licores y levadura prensada bajo la denominación de “Vascongada” ; con la que denominaría a una de sus cervezas y también bautizaría ese  mismo año a su “Cervecería Vascongada”, que posteriormente se denominaría “Cervecería del Toro”.
Marca de fábrica solicitada en 1894
En 1895 Carlos Meins solicitó autorización municipal para insertar el escudo de la villa de Bilbao en las etiquetas de las botellas de sus licores, cervezas y gaseosas, pero le sería denegada por el Ayuntamiento.

Etiqueta solicitada en 1895 (denegada)
Hasta 1897 la única marca de cerveza fabricada era la denominada ”Vascongada”, al estilo de Munich, que se vendía al por menor a 20 céntimos el bock y a 60 céntimos la jarra, tanto en el despacho de la calle Fueros como en los jardines de la Alameda de San Mamés, que contaban con instalaciones recreativas diversas (conciertos incluidos) e incluso con luz eléctrica, en los que, además de venderse cerveza, se ofrecían otras bebidas y sándwiches de jamón y salchichón a 25 céntimos.

Anuncio de 1895
Anuncio de 1896

En 1898 registra las marcas “Salvavida estomacal” y “Toro” como marcas comerciales de cerveza ; la última consistía en dos círculos con la inscripción Cervecería Vascongada en la parte superior y en la inferior otra que decía Carlos Meins, Bilbao; en la parte izquierda y entre los dos círculos existía un escudito de las cuatro Provincias Vascongadas, y otro a la derecha que representaba el escudo de Vizcaya; en el centro del circulo interior se veía la marca del toro, y en su parte superior se leía la palabra Toro, así como en la parte inferior se leía también Marca depositada.



De esa última marca registrada derivan las primeras etiquetas de cerveza conocidas en Bilbao, que introdujeron algunas modificaciones, como fue introducir otro círculo exterior a la misma, incluyendo en el mismo el tipo de cerveza y “Cerveza marca Toro” y el número de teléfono de la fábrica. 




Los tipos de cerveza que elaboró a partir de 1898 con la denominación de marca “Toro” fueron Bull-Stout (cerveza concentrada o doble), Bull-Ale (cerveza inglesa), Bull-Beer (cerveza tipo Pilsen) y Münchener Bullbräu (cerveza Munich). Sus precios al por mayor en 1900 eran de 6 pesetas la docena de medias botellas de cerveza concentrada y 4,50 pesetas la docena de botellas grandes y de 2,50 la docena de medias botellas del resto de tipos de cervezas ; en cuanto a la venta al por menor en sus locales sus precios eran de 10 céntimos el vaso, 20 el bock, 75 la botella  y a peseta la jarra grande. Además elaboraba limonada y champagne con la misma marca “Toro”, cuyos precios al por menor eran de 10 y 75 céntimos el vaso.

El marketing cervecero tiene uno de sus precursores en Bilbao en la Fábrica de cervezas Vascongada de Carlos Meins. En 1894 solicitó al Ayuntamiento permiso para instalar en su local de la calle Fueros un cartel anunciador de su establecimiento cervecero, e insertó anuncios en la prensa local. En 1895 asimismo inició la publicidad callejera de sus cervezas con anuncios en varias farolas y en 1898 obsequió a sus clientes con la edición especial de un plano de la villa; en su publicidad hacía especial referencia a que la ciencia médica recomendaba la cerveza como uno de los mejores digestivos, que corregía los dolores del estómago y excitaba el apetito. También es curiosa la Tarjeta postal que editó con publicidad de la fábrica. Anuncios de cerveza en Bilbao aparecieron también en la prensa local, en rótulos en las fábricas y establecimientos de venta, en el  Café de Murga, en la calle Hurtado de Amézaga, en el que presidía el mostrador un gran anuncio de la Cervecería Vascongada que constaba de un círculo concéntrico en cuyo interior aparecía la cabeza de un astado  bajo el cual se podía leer: “Bull Ale-Cerveza Inglesa Marca Toro”.











Es curioso el hecho que desde 1905 y hasta 1919 Carlos Meins  insertara varios anuncios en la prensa de Bilbao y madrileña ofreciendo sus conocimientos en la fabricación, instalación y reparación de fábricas de cerveza.
Anuncio de 1905 en Bilbao

Anuncio de 1911 en Bilbao

Anuncio de 1908 en Madrid

La trayectoria empresarial cervecera de Carlos Meins terminaría sobre 1920, cuando ya habían iniciado su producción las fábricas de La Vizcaína y La Cervecera del Norte, fundadas ambas en 1912 y que comenzaron a elaborar cervezas a mediados de 1913. Meins ya había reorientado sus negocios hacia la construcción de viviendas, entre ellas un grupo de casas baratas para obreros en los terrenos que había comprado en la zona de la carretera de Castrejana a Valmaseda, antes ocupados por su última fábrica de cerveza, como fueron las viviendas de la Sociedad Campos Bellavista en la carretera de Castrejana en 1924, de la cual fue administrador.


Los únicos datos personales que sabemos de Carlos Meins es que estuvo casado con Lucia Lew, y al menos tuvieron un hijo llamado Guillermo, nacido en 1901.

Esta es la pequeña historia de un casi desconocido maestro cervecero alemán, que tuvo una importante trayectoria profesional en diversos puntos de la geografía española y que acabaría en Bilbao, ciudad que le acogió y en la que supo introducir muchos de los elementos de lo que con el tiempo hemos conocido como marketing cervecero. 




[1] Fuente: Registro mercantil de Madrid: libro 5, folio 11

jueves, 26 de diciembre de 2013

Artículo en "CELCE Magazine", nº 73- Diciembre 2013

En el último número de CELCE Magazine (nº 73-Diciembre 2013) se ha publicado un interesante artículo mio sobre las primeras etiquetas españolas de cerveza, datadas todas ellas a finales del siglo XIX. En dicho artículo hago especial mención a las primeras etiquetas de cerveza conocidas de Bilbao.


domingo, 22 de diciembre de 2013

Las primeras etiquetas de cerveza de Bilbao conocidas

Esta nueva entrada en el Blog pretende aproximarse a las primeras etiquetas conocidas del siglo XIX, con especial interés al caso de Bilbao. La utilización de etiquetas para los productos cerveceros en Europa se inicia a comienzos del s. XIX. Aunque al principio estas eran impresas en monocromo, a partir de 1840, con la llegada de la impresión en color, la etiqueta cervecera empieza a utilizarse como un objeto de marketing. En esos años se suceden además otros cambios en el ámbito cervecero que influirán en el posterior desarrollo de las etiquetas. Los tipos de envases comenzaron a evolucionar ; la aparición de la botella de vidrio aparcó la utilización del incomodo barril de madera. Las cerveceras que hasta entonces solían elaborar una sola clase de cerveza comienzan a fabricar diferentes especialidades y todo esto unido a la competencia que aparecía para colocar los productos en el mercado hace que las etiquetas comiencen a ser una parte fundamental en la botella de cerveza tanto para su diferenciación como para su venta.

Antes de la aparición de las primeras etiquetas españolas conocidas ya existían en Bilbao y en el resto de España algunas pequeñas cerveceras que elaboraban sus propias marcas, como fueron en Bilbao el caso de los Schumann y Geiler, en Barcelona Moritz y Santa Bárbara en Madrid, e incluso sabemos que utilizaron etiquetas, pero de ellas no hay constancia en la Dirección Especial de Patentes y Marcas e Industria. Las primeras etiquetas de cerveza españolas de las que se tiene  conocimiento datan de finales del siglo XIX y a ellas me referiré en esta entrada del Blog. Santander, Barcelona, Madrid, San Sebastián, La Coruña, Cádiz, Granada y Bilbao fueron las primeras ciudades con etiquetas conocidas de cerveza. 

Las primeras etiquetas españolas

En 1878  se concede la marca “La Cruz Blanca”, y en el Boletín Oficial de la Propiedad Industrial del año 1886 Enrique Meng, socio gestor de la sociedad industrial Matossi Franconi y Compañía, sita en Santander, registra cuatro marcas de la cerveza La Cruz Blanca : 


1. “Imperiale Bock Ale” consistía en una etiqueta ovalada, en tres colores, azul, rojo y negro, destinada á la cerveza llamada. Esta etiqueta estaba formada por un óvalo de tinta azul y negra, y dejaba leer en letra blanca y en su parte superior “La Cruz Blanca”, y en la inferior Santander. En el centro, y encerrada en un circulo negro en el que se leía en letra blanca “Marca de fábrica depositada”, se hallaba una cruz blanca formada de cinco cuadros iguales sobre fondo rojo, y pasando por debajo y uniendo los dos lados opuestos del ovalo azul, una cinta figurada cuyos dos extremos caen hacia abajo. En la parte superior, y en el espacio comprendido entre la cinta reseñada y la porción del óvalo azul, se hallaban los dibujos de las medallas correspondientes a las Exposiciones de Burdeos 1882, Amsterdam 1883 y Amberes 1885, y sobre ellos un letrero que decía Medallas de oro. En la parte inferior y en el espacio comprendido entre la cinta y la porción de ovalo azul, se hallaba una inscripción que decía: “Imperiale Bock Ale”, nombre de la cerveza á que se aplicaba, y tanto ésta como las medallas sobre un fondo rayado escocés, azul y rojo.

2. “Doble bock”. Esta etiqueta, formada por un óvalo de tinta roja y negra, dejaba leer en letra  blanca y en su parte superior “La Cruz blanca”, y en su parte inferior “Santander” con dos adornos blancos en los dos extremos. En el centro y encerrada en un círculo negro, en el que se leía en letra blanca “Marca de fábrica depositada”, se encontraba una Cruz blanca sobre fondo rojo, y pasando por debajo y uniendo los dos lados opuestos del óvalo rojo, una cinta figurada, cuyo extremo derecho caía retorcido hacia abajo y el izquierdo retorcido hacia arriba. En la parte superior, y en el espacio comprendido entro la cinta reseñada y la porción de óvalo rojo, se hallaban los dibujos de las medallas correspondientes á las exposiciones de Burdeos 1882, Amsterdam 1883 y Amberes 1885, y sobre ellas un letrero que decía: Medallas de oro. En la parte inferior, y en el espacio comprendido entre la cinta y la porción de óvalo rojo se hallaba una inscripción que decía: Doble Dock, nombre da la cerveza a que se aplica, y tanto ésta como las medallas sobre un fondo rojo cuadriculado.

3. "Morena doble bock“. Esta etiqueta, formada por un óvalo de tinta marrón, deja leer en la parte superior en letra blanca La Cruz blanca, y en la inferior Santander. En el centro, y encerrado en un círculo de color marrón, en el que se leía: Marca de fábrica depositada, se halla una  cruz blanca sobre fondo rojo, y pasando por debajo y uniendo los dos lados opuestos del óvalo, una cinta figurada, cuyo extremo derecho caía retorcido hacia abajo y el izquierdo retorcido hacia arriba. En la parte superior y en el espacio comprendido entre la cinta reseñada y la porción de óvalo color marrón, se hallan los dibujos do las medallas de las exposiciones de Burdeos 1882, Amsterdam 1883 y Amberes 1885, con dos adornitos en los dos extremos de las medallas. En la parte inferior, y en el espacio comprendido entre la cinta y la porción de óvalo marrón, se hallaba una inscripción que decía: Morena doble Bock, y sobre la palabra Morena y a derecha e izquierda, unos rasguitos de adorno en forma de S.

4. “Cerveza de mesa”. Esta etiqueta, formada por un óvalo apaisado de tinta roja, dejaba leer en letra blanca y en su parte superior “La Cruz blanca”, y en la parte inferior “Santander”. En el centro y encerrada en un circulo azul, en el que se leía en letra blanca “Marca de fábrica depositada”, se hallaba una cruz blanca sobre fondo rojo, y pasando por debajo y uniendo los dos lados opuestos del ovalo y un poco sesgada, una cinta figurada, cuyo extremo derecho caía retorcido hacia abajo y el izquierdo retorcido hacia arriba. En la parte superior, y en el espacio comprendido entre la cinta reseñada y la porción de óvalo azul, se hallaban a la derecha las medallas correspondientes  las exposiciones de Burdeos 1882, Amsterdam 1883 y Amberes 1885, y a la izquierda un letrero en tinta que decía “Medallas de oro”. En la parte inferior y en el espacio comprendido entre la cinta y la porción de óvalo azul, se hallaba una inscripción que decía: “Bock—Cerveza de mesa”, nombre de la cerveza a que se aplica, y tanto esta como las medallas sobre un fondo azul cuadriculado.


A partir de esa fecha se produciría un auténtico "Label boom" cervecero en España, y se sucedieron numerosas solicitudes de etiquetas. Ya en 1882, en Valencia, Cayol Hermanos (posteriormente sólo Adrián Cayol) solicitó una marca de fábrica para sus productos; la aquí mostrada, aunque data de 1904, ya se utilizaba desde 1888, según aparece en un anuncio de la época.

Anuncio en prensa, 1888
Marca de fábrica 

Damm en 1888 registra dos marcas de fábrica para distinguir cervezas ; una de ellas  para distinguir cerveza común, que consistía en una estrella de cinco puntas ; la otra para distinguir cerveza superior y consistía en un macho cabrio, de pie sobre sus patas traseras, y sosteniendo con las manos una estrella de cinco puntas. 




















De 1888 son también las etiquetas de “La Cruz Roja”,  una desconocida fábrica en Granada, Gómez y Compañía, y muy similares a las santanderinas de “La Cruz Blanca”.



Ese año se celebró en Barcelona la Exposición Universal, y fueron galardonados con menciones honoríficas varias cervezas españolas participantes : Medallas de Oro : Luis Moritz, de Barcelona, La Austriaca (del Marqués de Valbuena del Duero) y La Cruz Blanca de Santander ; Medallas de Plata: Benito Kutz, de San Sebastián ; Meins y Cia, de Madrid ; Catañeda, Irigaray y Cia, de Villarreal de Urrechua, Guipúzcoa ; Adrían Cayol, de Valencia. Medalla de Bronce: Justo González Molada, de Córdoba. 

De algunas de las botellas y etiquetas premiadas existen testimonios gráficos, como las de Moritz y Kutz, a través de un par de fotografías de la época. En ellas se pueden observar los curiosos montajes que ambas empresas realizaron para exponer sus productos. La de Kutz era una instalación en forma de pirámide triangular en cuyos tres lados de la base había veinte y cuatro botellas, y sobre una columna central que llevaba dos balconadas triangulares, otras series de botellas, terminando el conjunto piramidal, en una sola botella. Apenas se pueden distinguir los diseños de las etiquetas, y sus formas en ambos casos son ovaladas. En la etiqueta de Moritz se puede intuir la letra M, insignia de la marca, como motivo principal en el medio de la misma. En la de Kutz también se adivina el motivo, que podría ser la cabeza de un león, que en 1898 aparece como motivo principal de la etiqueta que fue solicitada.

Montaje de Luis Moritz para la Exposición Universal de Barcelona de 1888

Montaje de Benito Kutz en la Exposición de Barcelona de 1888

En 1889 tanto Luis Moritz en Barcelona, con “Cerveza España”, como Carlos Maier con “La Gaditana” en Cádiz, registraron varias marcas de fábrica para sus botellas. En 1891 serían los hijos de Casimiro Mahou en Madrid los que registraron sus primeras etiquetas. En 1892 La Cruz Blanca también registró una nueva marca denominada “Pepita”. En 1893 se data otra etiqueta de Damm y Cia de marca “La Golondrina”. La etiqueta de “La Torre de Hércules” de Edmundo Jalvo, en La Coruña, es de 1895. De ese años es también la de los sucesores de Moritz, Ernesto Petry. Otra etiqueta coruñesa es la de “Cerveza de Merckel”, datada en 1896, y concedida en 1897 a Manuel Serrano, sucesor de La Cervecera Alemana fundada en 1808. De 1896 son las dos etiquetas de la catalana Enric Comas y Compañía. Y en 1898 se registra la primera etiqueta conocida de Benito Kutz, en San Sebastián, como “Cervecería de Strasburgo”. De 1898 también es la de “La Austríaca”.













La Cervecería Vascongada de Carlos Meins en Bilbao y sus etiquetas

Además, el caso del cervecero alemán Carlos Federico Meins es curioso de ser citado, ya que es un gran desconocido en la historia cervecera española. Sabemos que Meins trabajó como maestro cervecero en la fábrica de La Cruz Blanca en Santander bajo las órdenes de Enrique Meng entre 1880 y 1887. Parece que ya en esa última fecha pensaba establecer en Madrid una fábrica con su propio nombre, de la que hay constancia de su existencia en el Camino del Pardo, número 7. En 1887 reside entre Madrid y Bilbao y en ese año solicitó dos marcas de cerveza, una de ellas con la marca “Cerveza Imperial”, de la que conocemos su etiqueta, y la otra “Salvator”. Como ya he mencionado, en 1888 es galardonado en la Exposición Universal con una medalla de Plata por sus cervezas y ese mismo año en Bruselas obtiene una de Oro; al año siguiente obtuvo en la Exposición Universal de París una medalla de Plata.


Pero será en 1895, ya residente definitivamente en Bilbao, cuando solicita la primera etiqueta conocida de cerveza en la villa del Nervión, una “Doble” llamada “Cerveza Vascongada”, aunque le fue denegada. En 1898 se le concede una nueva marca que consistía de dos círculos con la inscripción “Cervecería Vascongada” en la parte superior, y en la inferior otra que decía “Carlos Meins. Bilbao”. En la parte izquierda y entre los dos círculos existía un escudito de las cuatro provincias vascongadas, y otro en la derecha que representaba el escudo de Vizcaya; en el centro del círculo interior se veía la marca del toro, y en su parte superior se leía la palabra “Toro”, y en la parte inferior se leía también “Marca depositada”. De esta marca registrada derivarían las primeras etiquetas de cerveza conocidas de Bilbao, en las que, para incluir el nombre del tipo de cerveza y algún dato más, se añadiría otro círculo exterior. En una próxima entrada del Blog profundizaré algo más este cervecero afincado en Bilbao.

Etiqueta de 1895, denegada

Marca de fábrica concedida en 1898


Imagen de la etiqueta cedida por Enrique Solaesa

Imagen de la etiqueta cedida por Enrique Solaesa


A modo de conclusión debo indicar que las formas de estas primeras etiquetas españolas son fundamentalmente ovaladas, redondas o rectangulares. Los motivos principales de ellas son animales: macho cabrío, águila, golondrina, león y toro; aunque también aparecen, entre otros, una cruz, un barril y una estrella. Muchos de estos motivos se repetirán y se mezclarán durante el siglo XX en casi todas las marcas de cerveza españolas. El recurso a introducir en las etiquetas las menciones a los premios logrados por las fábricas fue durante muchos años frecuente. Los tipos y denominaciones de cerveza fueron variados: Imperial, Bock, Doble-Bock, de Mesa, Múnich, Morena, Salvator… 

Estas primeras etiquetas conocidas de cervezas españolas sentaron las bases para el futuro desarrollo del marketing cervecero español y con ellas las etiquetas empezaron a ser objeto de coleccionismo; sin él muchas de ellas no hubieran llegado nunca hasta nosotros.